Nuestro pequeño pueblo esta situado en la confluencia de terrenos de la Alcarria con La Mancha y La Sierra, algo que lo hace especial porque nos hace el punto cero o inicio del conjunto territorial de nuestra comarca
     En sus tiempos debió de ser un gran pueblo, igual no en tamaño pero si en importancia dadas sus construcciones y los retazos de la historia que he podido conseguir.
      Parece ser que si nos basamos en nuestras costumbres, podríamos venir de Los Celtas, de hecho, mantenemos muchas de esas costumbres o formas de vivir.
      En la víspera de todos Los Santos, es el 31 de Octubre, la fecha mágica en la que los católicos recordamos a nuestros muertos y les ayudamos a salir del purgatorio y alcanzar la luz eterna. Nosotros a lo largo de los años, hemos hecho las calaveras con calabazas, hemos ido disfrazados de mascarillas por las calles, recibiendo regalos y hacíamos caramelos que normalmente nos comíamos en el cementerio.
      El cine y la televisión han puesto de moda  Halloween, pero cuando los americanos  lo han puesto de moda en  la gran pantalla y por ello en toda España, nosotros ya lo llevábamos haciendo muchos años atrás.
      Esta costumbre pertenece a la cultura anglosajona y tiene su origen en las costumbres celtas. Por ello muchos pueblos de la península que han mantenido contacto con la tradición celta conservan en la celebración de la noche de difuntos algunas de los rituales norteños. Estos han llegado a nosotros mezclados con la tradición cristiana, elaborando una fiesta especial que aún se vive con intensidad en la mayoría de casas españolas
      Los druidas que eran los sacerdotes u hombres sabios de los celtas creían que esa noche Saman, el señor de la muerte, provocaba a las huestes de los espíritus malignos. Los druidas encendían entonces grandes hogueras, con el aparente propósito de rechazar a todos esos espíritus. Entre los antiguos celtas, Halloween era la última noche del año y se consideraba como un momento propicio para examinar los presagios del futuro. Los celtas también creían que los espíritus de la muerte visitaban sus moradas terrenales esa noche.
      Otra costumbre o acontecimiento festivo en la cultura Celta era la celebración de la fiesta de la cosecha celebrada al final de la misma en honor a Pomona, diosa de los frutos y los árboles. Nosotros a lo largo de los años hemos celebrado la Mansiega para celebrar el fin de una buena cosecha.
      Esta costumbre también la tenían los Romanos a través de los cuales nos llego la Religión Cristiana y que fueron los que al parecer siguieron a Celtas y Visigodos,
      También estuvieron en el pueblo los Visigodos supongo que entre la primera y segunda oleada Celta, en el camino de la dehesa, en el sitio llamado de La Muerte, han aparecido tumbas Visigodas, exactamente donde nacen esos rosales silvestres y de un perfume extraordinario que cogíamos en el mes de Mayo para la virgen.  Pero esa es la única información que he conseguido al respecto
      La tradición celta de encender hogueras sobrevivió hasta épocas modernas y hoy día se siguen haciendo, nosotros lo hacemos en San Sebastian, otros en San Juan, otros queman al demonio en San Antonio. Cada uno de nosotros las ha mantenido uniéndolas a la ceremonia principal de su entorno.      
      Hay más cosas que nos relacionan con los celtas como por ejemplo las bodas de antes que llegaban a durar días, las enramadas, ellos las ponían de carrasca en las puertas de las casas y después pasaron a ser un paseo por ellas de Jesús Resucitado, por eso en el pueblo siempre ese pusieron en Semana Santa, para ellos era su árbol sagrado.
       Construían murallas para los cultivos de trigo y  cereal. Comían carne de, vacuno, porcino y ovino, además de caza y cereal. Los druidas celtas eran hombres sabios y si miráis la trayectoria de ellos, en Galicia y otros sitios de España  también existe Fuente Medrón, y todas las fuentes con ese nombre son medicinales, de todos es sabido lo buena que es el agua del pueblo para el riñón.
      En la primera oleada de Celtas en el pueblo quemaban a sus muertos pero luego en la segunda, a los más importantes los enterraban y he oído comentar que en el pueblo se han encontrado vasijas de barro con cenizas y tumbas cerca del nacimiento de Fuente Medron y  también en la Piedra de Cascabel, cerca del cementerio.
      Los romanos y los griegos los definían como bárbaros pero eran hospitalarios y su prioridad era la familia aunque peleando eran potentes guerreros
Como podéis ver, hay un claro sincretismo cultural que a día de hoy sigue manteniéndose.
      A los de Villar del Águila nos llaman “Los Acelgueros” y he tratado de encontrar de donde nos viene ese gentilicio.
      Solo he encontrado dos cosas al respecto, una probablemente escrita por uno de Palomares, por su incoherencia y poco sentido, y otra más estudiada y que creo que es la que nos vincula a la historia que veremos en otro apartado del Marqués de Villar del Águila.
      En el libro escrito por Pedro Vacas y Merche Vacas Gómez, titulado Historia de los Pueblos del Alto Rey se menciona el gentilicio “Acelgueros” y que he considerado, posible raíz de nuestro maravilloso “mote”
     Parece ser que es de cuando la reconquista, que lo ubica en el norte de España y en Guadalajara, algo que también aparece en otros escritos y que podría vincular al pueblo de Villar del Águila con el Marques de Villar del Águila porque al tirar de esta hilo aunque de manera confusa, parece que fue de esa manera como le dieron nombre al pueblo y tal vez incluso el gentilicio viene del mismo sitio
      Como explique en el anterior párrafo, aquí hay otro escrito que nos lleva a las mismas zonas que la información del gentilicio
      Villar del Águila también aparece como señorío de don Miguel Muzquiz y Goyeneche, primo de los Goyeneche de Saceda Trasierra e Illana. Marqués de Villar del Ladrón, hoy del Infantado, y señor de Escamilla ambos en tierras de Guadalajara, desde 1747 y al final de su vida conde de Guasa. En el reinado de Carlos III fue durante diecinueve años ministro de hacienda desarrollando una política de rebaja de impuestos para estimular el comercio y la agricultura. Desempeñó un papel importante en el desarrollo de los canales, la construcción de las nuevas poblaciones de la Sierra Morena, la fundación del Banco de San Carlos y la de la Compañía de Filipinas. A él se debe la introducción de las rentas vitalicias -una combinación de depósito y póliza de seguros sobre la vida- y la organización de los Reales Empréstitos para subsanar el déficit estatal en los momentos de apuro. Fue presidente de la Real Junta General de Comercio, Moneda, Minas y Dependencias Extranjeras, de la Real Junta de Tabaco y de tres de las Juntas de Montepío y decano interino del Consejo Supremo de Guerra. Conocemos su aspecto por el retrato que de él hizo Goya. Seria largo de explicar pero siguiendo este árbol genealógico mas el de Simón Azcoitia, del que después hablaremos, llegamos a las raíces del Marqués de Villar del Águila
      Después de esto, poco o nada se puede encontrar de la historia del pueblo