CUENCA


Casas Colgadas de CuencaDescubre esta ciudad paisaje declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que se abre al visitante como una perfecta fusión de arte moderno y tradición, como capital de la provincia de Cuenca.
Imprescindible para el viajero será el recorrer su casco antiguo dejándose perder por el entramado de encantadoras callejuelas que albergan desde importantes muestras de patrimonio religioso como iglesias, conventos, seminarios en los que se respira esa tan arraigada tradición de culto de esta ciudad, hasta importantes museos que reflejan en la variedad de sus exposiciones una ciudad de contrastes donde conviven lo moderno y lo tradicional.
Alguno de los lugares interesantes que el visitante podrá descubrir a su paso será la Plaza Mayor donde encontrará aparte del edificio del Ayuntamiento el edificio más impresionante de la ciudad, la Catedral de Nuestra Señora de Gracia cuyo aspecto gótico-normando original transformado a lo largo de la historia le hace ser una de las más singulares de España.
Cuenca es la provincia más montañosa de Castilla - La Mancha junto a Guadalajara. Situada al sureste de Madrid, está alojada en la parte más meridional del Sistema Ibérico que se yergue al este de esta provincia. El territorio conquense está plagado de pequeños núcleos de población dispersos por todo el territorio, que en total suman poco más de 200.000 habitantes y que presentan una densidad de tan sólo 12 habitantes por km2.

La capital, declarada Patrimonio de la Humanidad, alberga a casi el 25% de los conquenses. A grandes rasgos podría dividirse en cuatro grandes áreas, la Serranía, la Alcarria, la Mancha y la Manchuela.
Su territorio, de naturaleza caliza prácticamente en su totalidad, condiciona los paisajes y colores de los que se pueden disfrutar en una visita a esta provincia. Así se encuentran elementos geomorfológicos de gran belleza plástica como los calares, las hoces o las torcas. A la vez, el sustrato calizo condiciona la vegetación existente, predominando las grandes extensiones de pinares, sobre todo en las zonas donde la topografía es más abrupta y la vegetación natural está menos antropizada. Es muy recomendable visitar la Sierra de Altomira en los puntos en que la red hidrográfica ha labrado profundas y estrechas hoces, hoy aprovechadas para localizar los embalses de Entrepeñas y Buendía, área de interés turístico y recreativo.

Hoz de Beteta.Serranía de CuencaTambién la Serranía de Cuenca es una visita recomendada, sobre todo el Parque Natural del Alto Tajo. El río Cuervo, en su nacimiento, es uno de los elementos naturales de gran valor y además uno de los más conocidos. Conviene asimismo, dar una vuelta por las Hoces de Beteta  y Solán de Cabras, en el nordeste de la provincia, donde forman un conjunto de gran valor ambiental y paisajístico, con grandes cortados y farallones rocosos, hogar del Buitre Leonado y del Halcón Peregrino entre muchos otros.
En la provincia de Cuenca quedan abundantes restos prehistóricos. Probablemente uno de los más bellos enclaves de interés sean los abrigos de Verdelpino, Boniches y Villar del Humo, datados en la transición del Paleolítico al Neolítico. Todos contienen escenas humanas, de animales o de caza, en consonancia con lo que ofrece el conocido Arco Mediterráneo de la Península Ibérica donde además de Cuenca se incluyen territorios de Albacete y Guadalajara.

Visitar el Museo Provincial siempre será recomendable para conocer un poco más el tema. Allí se nos presentan gran parte de los restos arqueológicos hallados en la provincia. Si se comienza por la Edad del Hierro, quedan algunos restos de necrópolis como la de Madrigueras en Carrascosa del Campo. La llegada de los romanos, en el siglo II a.C, se materializa con tres auténticas joyas que demuestran el esplendor que alcanzó esta civilización: Segóbriga o Cabeza de Griego (cerca de la actual Saelices)-uno de los cinco parques arqueológicos de CLM-, Ercávica (más al norte, junto a la actual Cañaveruelas) y Valeria (un poco más hacia el suroeste, en el camino hacia Albacete).
Ayuntamiento de CuencaEl Ayuntamiento de la ciudad de Cuenca, es un edificio proyectado en el XVIII por Jaime Bort, que resolvió perfectamente el cerramiento de la Plaza Mayor sin impedir el acceso a la misma a través de una triple arcada.

Si el símbolo del poder eclesiástico es la Catedral, el del poder civil es el Ayuntamiento. El edificio actual es del siglo XVIII y fue proyectado por Jaime Bort en 1733, y finalizado en 1762, según la inscripción de su fachada. El problema que se le planteó al genial arquitecto fue el de poder cerrar la Plaza Mayor manteniendo su accesibilidad, solución que dio con la incorporación de los tres arcos en el cuerpo inferior.
Cuenta con tres cuerpos, dos de los cuales se levantan sobre la triple arcada, de medio punto, y está rematado con un friso partido por un escudo con leyenda y mono coronado.
Cuenta con dos fachadas, más decorada la que da a la Plaza Mayor, y más sencilla la de la anteplaza.
El interior presenta una interesante escalera cuadrada, con pilastras, decoración rococó y bóveda.
La Catedral de Nuestra Señora de Gracia, situada en la ciudad de Cuenca, se comenzó a construir a finales del siglo XII y es de estilo gótico con claras influencias francesas, siendo considerada como la joya del gótico de nuestra Región, influyendo incluso en la construcción de la Catedral de Toledo.Catedral de Cuenca

La Catedral de Cuenca, símbolo del poder eclesiástico, fue el primer edificio que se comenzó a construir, tras la conquista de la ciudad, en el lugar donde se emplazaba la antigua alcazaba musulmana. Según Lampérez, restaurador de la fachada, es el más claro ejemplo de protogótico conquense, y considerada como más temprano ejemplo de Gótico en España.

Puede sorprendernos en un primer momento la magnitud de sus dimensiones, excesivamente grandes para la escasez de la población y la modesta economía de la ciudad en aquella época, aunque, por estar envuelta y enmascarada por construcciones posteriores, no lo parezca a primera vista.

Nave lateral de la Catedral de CuencaRosetón de la Catedral de CuencaTriforio de la Catedral de CuencaSea como fuere, es una obra magnífica y la que más habría de influir en el desarrollo del gótico en Castilla-La Mancha, prevaleciendo su influjo sobre la Catedral de Toledo, cuyo esfuerzo constructivo apenas quedó sin repercusiones, exceptuando dos aspectos: la colocación del coro en el centro de la nave mayor, y no en el presbiterio, como era habitual en las catedrales francesas, y la audaz solución de la girola.

Es un edificio complejo con restos de transición del Románico al Gótico de finales del siglo XII, otros del siglo XIII y otros del siglo XV, un edificio más que discutido en cuanto a influencias. Para unos, sus bóvedas sexpartitas manifiestan un influjo cisterciense borgoñón; para otros, el empleo de doble crucero, decoración de dientes de sierra y la torre linterna cuadrada, manifiesta un influjo inglés.
Periodo
Siglo XII
Estilo artístico
Gótico
Visitas esenciales
Fachada principal, triforio, pórtico de la capilla de los Apóstoles, reja del comulgatorio, pila bautismal, sepulcros de los primeros obispos de Cuenca, sacristía mayor y museo.
Entorno
Castillo, Tribunal de la Inquisición, Palacio Episcopal, Iglesia de San Miguel, Plaza Mayor, Casas Colgadas.
Descripción
La Catedral de Cuenca comenzó a edificarse en 1182, gracias al celo del obispo San Julián y a la protección recibida por el rey Alfonso VIII, y fue consagrada en 1208 por el arzobispo Ximénez de Rada cuando sólo se habían terminado la capilla mayor y parte del crucero, siendo finalizada en 1271, bajo el reinado de Alfonso X.
Tiene planta de cruz latina con tres naves y una sola en el crucero, y un ábside poligonal de siete lados.
Su construcción habría de pasar por tres etapas distintas. La primera, es la parte más antigua, de estilo gótico-normando, aún con reminiscencias románicas como el empleo del cimborrio cuadrado y de triforio abierto (especie de estrechas galerías sobre las arcadas de las naves laterales), único en España, cuya decoración sirve para contrarrestar el empuje de las bóvedas.
En una segunda etapa se hizo el cuerpo de la iglesia a partir del crucero, dándose por terminadas las obras en 1271, para hacer la reforma de la cabecera, destruyéndose la original y siendo reemplazada por una amplia girola que no es sino una imitación tardía de la genial solución ideada por Petrus Petri para la Catedral de Toledo.
La serie de capillas que cubren las naves laterales fueron edificadas en los siglos XVI y XVII, destacando la de los Apóstoles, la de los Albornoz (con rejería de Lemosín), la del Espíritu Santo (construida en el siglo XVI por Andrea Rodi como panteón de los Marqueses de Cañete) y la de los Caballeros; además de las salas nobles, como la Sacristía y la Sala Capitular, cuyas puertas son obra de Berruguete y además posee unas magníficas rejas del siglo XV.
Debe destacarse también el Transparente, obra barroca de Ventura Rodríguez, que contiene el Altar Mayor y el sepulcro de San Julián. Es un altar revestido de mármoles y jaspes, con ornamentación de bronce dorado, compuestos, altar y laterales, por altorrelieves con escenas de la vida de San Julián. En la portada surgen los típicos arcos truncados del barroco, coronados por imágenes de la Esperanza y la Caridad, obra también de este autor.
Al claustro se accede, desde el interior, por el singular Arco de Jamete, la obra más famosa del escultor Esteban Jamete; y directamente desde la calle, por uno de sus laterales. De fábrica de sillería de piedra pizarrosa, tiene planta cuadrada y dos alturas separadas por un entablamento clásico con triglifos y metopas. El primer piso tiene arcos de medio punto sobre pilastras, que fueron cerrados en el siglo XVIII por José Martín de Aldehuela con una composición neoclásica de exquisita traza; y el segundo, de orden apilastrado, también dórico, resaltado con chambranas decoradas con ovas y huecos recercados. La obra, comenzada por Andrea Rodi sobre las trazas de Vandelvira, fueron continuadas por Pedro de Aguirre y Pedro de Abril.
No queda ninguna de las cuatro torres del templo, salvo el arranque de la del Ángel, obra de la primera fase constructiva. Asimismo, el hundimiento, en 1902, de la Torre del Giraldillo afectó a la fachada del templo, reconstruyéndose la actual neogótica con tres puertas de acceso.
La última transformación realizada ha sido la colocación de vidrieras de artistas
contemporáneos: G. Torner, A. Bonifacio, H. Dechanet y G. Rueda.

 

Página hecha por Pilar Jiménez Cifuentes